sábado, 12 de octubre de 2013

Capítulo 4: No te necesito.

Hello, qué malota soy subiendo a las 3 de la mañana dios mío... No, en serio sorry pero es que he tenido cosas que hacer y no he podido subir antes. Este capítulo no es gran cosa pero prometo que a partir del próximo las cosas se irán poniendo más interesantes (MUAHAHA)
Gracias a las que me habéis comentado en los tres  (o eran dos?) capítulos anteriores! Me hacéis feliz ajaja. Bueno, pues eso que ya va hora de que me vaya a dormir y os deje en paz. (Por cierto, lo mismo me pienso subir otro capítulo el miércoles.)
Besitos! 



Habían pasado dos semanas desde que le partieron la cara a Danny y cada vez pasábamos más tiempo solos en casa. Nuestros padres se pasaban todo el día trabajando y cuando llegaban a casa quedaban con sus amigos y no les veíamos el pelo, por no mencionar que cada fin de semana los señores se iban de pingoneo.

Yo seguía con Lucas, ya llevábamos casi un mes. Qué hombre!

Estaba en la cocina preparándome algo de cenar cuando escuché la puerta de la calle abrirse. Me asomé pensando que serían Kathy y mi padre, pero no. Era Danny comiéndole la boca a una rubia.

Danny: ¿Subimos a mi cuarto?
**: Claro, vamos.

Subieron las escaleras en cero coma. Putos salidos... qué asco.

Después de flipar un rato y comerme parte del sándwich me puse a lavar los platos, aunque hoy le tocara al imbécil de Danny, pero bueno... Estaba demasiado ocupado como para hacerlo. Cuando ya estaba a punto de terminar escuché como Danny y la rubia bajaban las escaleras. Iban más relajados, habían descargado al parecer.

Danny: Bueno preciosa, nos vemos el lunes en clase -se dieron otro beso, PERO QUÉ EMPALAGOSOS DIOS- te echaré de menos
**: Jo, y yo Danny... -otro besito, dios...-

Se terminaron de despedir, o en mi idioma, de absorberse las babas y la rubia se fue. Dos segundos más tarde tenía a Danny en la cocina dándome la murga.

Danny: ¿Qué haces?
Lola: Practicando para las olimpiadas, ¿no has escuchado la nueva categoría de lavaplatos?
Danny: Pensaba que te ibas a presentar a la de voy de graciosa pero no tengo gracia.
Lola: Iba, pero no quería quitarte el primer puesto -le sonreí desde la pica-

Danny se sentó en la mesa de la cocina, mientras se comía lo que yo había dejado de sándwich.

Lola: Tú, que ese esa es mi cena!
Danny: Pues te haces otro que tengo hambre.

¿Le podía pegar ya?

Lola: Claro, es que tienes que estar agotado...
Danny: Es lo que tiene tener una vida sexual activa.
Lola: Lo único que tú tienes es cuento, niñato.
Danny: Y tú envidia, niñata -me imitó- Seguro que tu querido Lucas no te da lo que necesitas
Lola: Permíteme que ponga en duda tus palabras.
Danny: No sé, se te ve en la cara que estás necesitada

Hablar de estos temas ya me enervaba de por sí, pero si encima era con Danny me enervaba al cuadrado.

Lola: Qué ganas tengo que irme de esta puta casa.
Danny: Eso estamos deseando todos -me miró frío como el hielo- que te largues y no vuelvas
Lola: ¿Qué te crees que a mí me gusta verte las veinticuatro horas del día?
Danny: Más de lo que a mí me gusta verte a ti seguro.
Lola: Eres un puto gilipollas.
Danny: Yo por lo menos tengo amigos, sabes?

Se acercó a mí y me cogió de las  muñecas. Reconozco que con esa frase había dado donde dolía.

Danny: Eres insoportable!
Lola: Suéltame Danny... -lo dije relajada pero sus manos cada vez se acoplaban a mis muñecas con más rabia.
Danny: No te pienso soltar.
Lola: ¡QUE ME SUELTES DANNY JODER!
Danny: ¡ES QUE TE JURO QUE AHORA MISMO TE ESTAMPABA CONTRA LA PARED!

Esa frase estuvo repitiéndose en mi cabeza durante unos cuantos segundos después de que él la dejara escapar de su boca.

Lola: ¡PUES HAZLO! ¡HAZLO! 
Danny: Ganas me dan... -me soltó las muñecas bruscamente, aunque su mirada seguía fija sobre la mía- Ojalá...
Lola: Ojalá qué Danny?
Danny: Ojalá mi madre nunca hubiera conocido a tu padre.
Lola: Eso mismo deseo yo.

Salí de la cocina con la sangre hirviendo. Danny se había pasado, pero esto no acababa aquí. Dentro de un día o dos volveríamos a pelearnos por cualquier tontería y así iban a pasar, al parecer, los meses que quedaban antes de que yo me pudiera airear en casa de mi abuela.
Me encerré en mi habitación sin terminar de creerme lo que acababa de pasar. ¿Enserio habíamos llegado a ese punto? Una cosa es que nos cayéramos mal, y otra muy distinta era que llegáramos a insultarnos y amenazarnos... ¿Por qué no podía evitar sentirme sola?


Me encerré en mi habitación sin terminar de creerme lo que acababa de pasar. ¿Enserio habíamos llegado a ese punto? Una cosa es que nos cayéramos mal, y otra muy distinta era que llegáramos a insultarnos y amenazarnos...

En momentos así me sentía más sola que nunca.

Me levanté de madrugada y me fui a la cocina a por algo para matar la ansiedad. Algo de helado estaría bien. Veis, eso eran una de las cosas que me enamoraban de vivir en casa de los Jones, había helado todo el año. A Kathy le encantaba.

Danny's POV.

Llevaba toda la noche comiéndome la cabeza, y todo por la maldita niñata esa que me traía de culo. Sé que me había pasado mucho, pero no lo podía evitar... ¡me ponía de los nervios! Parece que le dé igual todo, si me llevo una rubia a casa se la pela, si me como su sándwich pasa de mí... ¡ES INSOPORTABLE! Intenté bajar a hablar con ella, pero no tenías ganas de volver a discutir así que no lo hice.

A la mañana siguiente me levanté más pronto de lo normal y bajé a pillar algo de desayunar.

Danny: Pero qué coño...

Cuando pasé por la puerta del salón me encontré con Lola acurrucada en el sofá, y con un enorme bol de helado, ya derretido, encima de la mesita del té.

Me acerqué con cuidado de no despertarla  y le tapé con una manta que mi madre siempre tenía en unos de los reposabrazos del sofá, y que ella ni había visto.

Danny: Maldita niña...

Me arrodillé delante de ella y le estiré bien la manta. Después, sin pretenderlo, me quedé embobado mirándola. De verdad que parecía otra persona cuando dormía...

Y sí señores, se despertó y me pilló allí, mirándola, como un puto gilipollas.

Durante unos segundos ninguno de los dos dijo nada, yo avergonzado de que me hubiera pillado así y ella sin entender qué hacía mirándola.

Lola: Buenos días.

Me levanté y me acerqué a la puerta del salón con la intención de ir a la cocina sin ni siquiera darle los buenos días. Sí, ese soy yo, un capullo.

Lola: Estupendo... -susurró-

Llevaba un rato en la cocina preparándome algo de desayunar cuando escuché como Lola hablaba por teléfono.

Lola: Es que me encuentro muy sola Lucas... -*****- Ya, pero si te pudieras pasar... -*****- ¿y esta noche? -*****- No te preocupes  -*****- Vale... -*****- ¿Solos? -*****- Como tú quieras -*****- Vale... -*****-  Y yo a ti Lucas -*****- Hasta mañana.

Salí de la cocina sin pensármelo dos veces.

Danny: ¿Solos? ¿No te estará obligando a hacer algo que no quieres, no? -me miró raro- Sí, desde la cocina se escucha lo que hablas por teléfono, vale?
Lola: ¿A ti qué más te da Danny? -parecía cansada-
Danny: Pues me da, porque como me entere de que ese cabrón te pone una mano encima...

Me interrumpió.

Lola: ¿Pero tú de qué vas? ¡me tienes harta! O sea me dices que Lucas, que es mi novio, -Remarcó esa última palabra- no puede tocarme, según tú,  y tú en cambio sí puedes decirme que me estamparías, verdad? -Me quedé callado- Es que no lo entiendo Danny -me miraba enfadada, con los ojos muy abiertos- Sé que no me soportas, pero es que yo tampoco te soporto a ti... no te soporto desde el primer día en que pisé esta casa -Esta conversación me sonaba- No hace falta que me recuerdes las veinticuatro horas del día que tienes ganas de perderme de vista porque yo también tengo ganas de perderte de vista a ti y tomar un respiro... Déjame en paz, por favor...
Danny: ¿Pero es que no lo entiendes? ¡Es que Lucas es un puto capullo Lola! Que te va a hacer daño...
Lola: ¿Pero y a ti desde cuándo coño te importa que a mí me hagan daño? Déjame vivir, si me meto la ostia ya me levantaré! No te necesito, no te hagas el hermanito guay y protector porque no me va ese royo... Voy a hacer lo que me da la gana, te pongas como te pongas.
Danny: Te arrepentirás...
Lola: Puede, pero tranquilo que no te iré a llorar si es lo que te preocupa

Y allí acabó la conversación. Ella siempre tenía que tener la última palabra.

3 comentarios:

  1. No me gusta que se peleen...
    :(
    A ver sí el q se va a enamorar es Jones y no ella.....porque al país q va...jajajajajaj.
    Estoy con Danny de q Lucas no me hace mucha gracia eeehhhh pero bueno seguro que después del palo va al hombro de Jones a llorar el la consolara y acabarán juntitos....verdad?????? Jajajajajaj
    Espero que subas el próximo el miércoles porque quiero leeo!!!
    Un besoooo!!!!

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  2. jo me da mucha pena que se peleen y se hablen tan mal!! pero por el POV de Danny me ha parecido ver que el siente algo por ella... y por como la defendio en el otro capitulo y como la ha advertido en ese... este chico siente algo pero como dice el, es un capullo y no quiere aceptarlo. yo y mis teorias hahaha
    espero que lo arreglen, que se enamoren el uno del otro y que tengan muuuuchos hijos y sean felices forever and evah. hahahah dios estoy fatal. el concierto de mi pablito alboran de ayer me afecto demasiado y ahora estoy peor de lo que estaba xDDD
    aiiii quiero leer ya el siguienteee!! jeje
    muaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa presiosaaaa <3

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  3. Sonrisitaaaas después de leer la introducción y los 4 capítulos que me había perdido, puedo decir que me encanta esta novela, de momento está muy interesante, mucha tensión pero seguro que se acabarán llevando bien. Bueno sonrisitas que espero que vayas subiendo,que cada viernes estaré aquí para leerte y por último decirte que cada movela que haces es mejor que la anterior, te superas!

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